sábado, 24 de marzo de 2018

Me niego a empañar lo que he sentido
retomando vapuleos y cuestiones
que a fin de cuentas no siento ni comprendo.

Por suerte la mierda no me ensucia
por suerte estoy encima del silencio
prefiero la humildad de quien confía
demasiado antes de tiempo.

Yo no ensucio lo que amé ni lo lastimo
cada cosa cae por propio peso
y vuelve a quién esgrimió los desafíos.

Yo espero
solitaria y aburrida
yo espero 
solitaria y en silencio
todo fue como debía ser
todo fue como supuse en algún momento.
Conozco a alguien que también lee los vientos
siente 
profundamente
el grito desgarrado de la Tierra
no intenta mejorar lo que está perdido
pero vive con su ejemplo de borrachera

de alegría y sentimientos desmedidos
al margen del mundo
al costado de los vivos
y de toda su quimera
de su despersonalización y ausencia
de su olvido e indecencia.

En otros mundos, los fantasmas,
vivimos lejos del cementerio
la tarea de estar vivos lleva esfuerzo
poco a poco, hemos ido aprendiendo.
Espalda con espalda, defendemos,
lo que aún vale la pena.

Después de tanto
sé ser cómplice de su sombra
picaresca y redimida.

Cuando los sueños son de castillos y peleas
confirmo que era él y toda la existencia
adquiere sarcástico sentido
así
el eco aburrido de su ausencia
duele menos.

Volverán las brujas 
a sobrevolar el techo
de un infierno eterno
del cual nos alejamos
nos detestamos un poco
después, volvemos.





jueves, 22 de marzo de 2018

Hoy el mar extraña
sueños incumplidos
planes inexactos.

Algo pasó en medio
sin percatarnos
nos manipuló el inconsciente
el atrapasueño
obró haciendo trampa
en silencio

nos quedamos sintiendo
fuera de contexto.

No es posible
prever resultados
si no está planificado bien el juego.

Sentimos como podemos.
Nos equivocamos.
Perdonamos.
Aprendemos.