Siempre hemos sido
guerreros del olvido.
La promiscuidad
se abre paso entre dulzura y caballerosidad;
destierra
esa parte de mi humanidad
que inmuniza el hecho
que nada hay acá para regalar.
¡Cuánta aberración!
¡Y cuánta tentación!
Entre el ocio y la locura
mi demonio se acomodó.
Conocerme
todos lo hacen por migajas;
los unos físicamente,
los otros por mis fantasías letradas,
pero, es claro,somos sólo fantasmas.
Quizás por ello
son mis hombres pasajeros,
así como ha sido siempre
pasajero el sentimiento.
Entre
humo y ego
a veces le espero,
él sabe que para ser dama
aún necesito tiempo
me embriagan las tentaciones
y se nubla mi entendimiento.
Es que siempre lo veo
en demasiados ojos
diluido en demasiados cuerpos.
De cada pareja me destierro,
con la excusa de mi búsqueda
logro eludir el momento
lentamente, pero certera,
sin rencores me voy despidiendo,
de los hombres que -aunque quiero-
jamás llegarán a ser lo que deseo.
Debiste rescatarme
viajero del tiempo,
jamás busqué a un prícipe
sino a mi mago guerrero
.¿Hacia dónde partiste,
bicho raro, compañero?
Ellos
no ven más que a un cuerpo
el espejo
de las vanidades del tiempo.
¿Pero cómoenseñarles
si ni yo lo entiendo?



