jueves 13 de noviembre de 2008

Hipocresía



La blanca tez de la hipocresía
se imbrica en el imagianario humano.
Miente
y cree necesitar
de belleza externa para consagrar
la admiración humana.

¿No es eso ignorancia?
Y yo
que la creía tan sabia
sufro, no por la mentira,
sino porque esa hipocresía
demuestra la superficialidad
que tiene potestad en su vida.

Engaña
y le divierte
las colecciones de ajedrez,
algunos Alfiles, alguno Rey...

Dama hermosa,
como todo ángel
hay que caer rendido a sus pies,
pero el ángel de maldad se contagia
cuando se cree más que el creador.

Irónico es
saber que no neceitaba el engañar,
la belleza que posee
trasciende su vanidad.

Lo supe siempre, amiga mía,
desde el maldito primer día,
...pero aguardé.
¿Cuántas veces
a confiar la insté?

No ha de temer,
el tema está muerto para mi interés,
desde que descubrí
que lo falso no era lo exterior
sino el jardines de flores marchitas
que plantó el tierra infértil en su interior.

Repulsiva
la magia sin sustento,
de la dama de los lamentos.
Intrascendente es el cuerpo
del deseo saturado
de emancipados cuerpos.

La pasión inconexa
no le pertenece a lo terreno,
sino al ser activo
que duerme ahí dentro.

Con ésto
determino tu encierro y mi destierro.

3 comentarios:

Daly* (Tal vez un día confiese) dijo...
Un administrador del blog ha eliminado esta entrada.
.:Maika:. dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
Daly* (Tal vez un día confiese) dijo...

Que magia tan envolvente tiene ese espejo,
que mirada tan profunda y la vez vacia,
digno de admirar (el marco que sostiene todooo)

Mi admiracion a usted ke ha ido haciendo poesia de esta forma tan suya kerida princesa.

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