
Tuvimos cierta
excentricidad en los resultados.
Cupido
como buen adolescente enamorado
tras Venus vuela a diario.
Flechazo rotundo
-la racionalidad ha cesado-
la locura temporal
es mar de nuestro agrado.
Desde el primer día
nos hemos aceptado.
Querer cambiar nuestros determinantes rasgos
sólo puede
matar lo que creamos.
Opuestos somos
y no nos necesitamos
(es ese el secreto de no haber fracasado)
tú y tu vedada necesidad
de mis divagues vagos,
es contraparte perfecta
del amor que nos profesamos.
Yo te elijo cada día,
no me someto a un karma diário
porque una vez lo acepté
ser meretriz de ese pecado.
Odio las agonías
de obligarnos a la hipocresía
de una vida que no es vida.
Vivamos mientras podamos
la porción de la osadía
de querernos cuando todo decía
que este amor no nos pertenecía.
3 comentarios:
Somos diferentes Maika. de eso no hay duda.
pero si fueramos iguales odiaria leerte, me recordarias a mi y yo no releo mis poemas nunca.
asi que creo que quizas sea por eso,
que me gusta poder visitarte.
te agrego como dije. un fuerte abrazo
Qué bonitas las rimas. Son fuertes los sentimientos.
Volveré a leerte...
Un saludo
hasta que el amor se esfume señorita...un fuerte abrazo para vos...
Publicar un comentario en la entrada