viernes 26 de septiembre de 2008

Necesidad



No tardes en llegar.
Ya no pediré nada
me sentaré a esperar,

lloraré las lágrimas
que jamás me atreví a derramar
y moriré un poco más...
No me llevo nada,
salvo mi infelicidad,
habrán más recuerdos
que los de mi maldición personal.
Esta cárcel de piel y carne
a punto está de derrocar
al último guerrero
que se resiste, el frente, a entregar.

Pueden partir tranquilos,
guías guerreros,
ya nada queda
salvo el final.

¿Qué se sentirá
al traspasar el umbral?

¿Dolerá demasiado
despegarme de este cuerpo
inminentemente material?

El expiro final
¿cuánto durará?

¿El pánico sobrevendrá
luego de la cobardía material?

Quizás nadie me espere,
quizás allí tampoco me querrán;
pero, envía, por compasión,
esta alma a algún lugar.

Dios, no me obligues
a quedarme un día más.
¿Es que acaso no inspiro
ni siquiera piedad?

Seguiré respirando
porque por la alternativa no puedo optar,
más sí puedo elegir
a mi ser de las personas alejar:
cuanto menos me relacione,
menos mi partida sentirán.
Solamente
...mis animales lo comprenderán.

Sumisa y desapercibida
por la vida podré pasar.
-Dormir y respirar-
Ahora
¿entiendes mi necesidad?

"No sólo estamos a merced del enemigo

sino que hemos abdicado"

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