
Mi pecado capital es la soberbia,
tiene a la envidia como compañera
Soy partede esa masa que critico,
como si un Dios justo y mezquino,
una lección de vanidad
me quiera dar.
(No le habré de juzgar, esta vez es esencial)
Soy eso, sí,y
me avergüenzo,
quise ser más,
me sobreestimé y esa fue mi maldad.
Desnuda de magia
Desnuda de magia
y llena de pesar,
esta vez ni la música
a mi fiera interna habrá de calmar.
Te traicioné,
alado amigo,
y a todo lo sobrenatural.
Cuéntales que esta vez
nada me queda para dar,
mi soberbia ha erigido
un nuevo reinado de maldad.
Diles,
diles a los hombres
que siempre hay que mantener la humildad;
enseñanza que-tarde-vine a escuchar.
No es el contacto con el resto del mundo el que contamina, es mi presencia en él quien lo vuelve mezquino.
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