Dualidad
existente sólo en la mente,
en el cosmos
contraparte y consorte
de un destino ausente.
Del útero materno
nacemos,
matriz de oscuridadque hacia la luz nos
el nacimiento hacia la luz
desde entonces, siempre dolerá.
Paridos somos
por las acuosas tinieblas
y la metáfora continuará...
Toda,
toda la vida extrañaremos
esa segura oscuridad
con la luz como madre escencial.
Cada amanecer nos recuerd
ael proceso original.
La luz seduce
-elegantemente-
a la penumbra sin maldad.
Vivimos en una Gaia
como Madre principal,
pero sólo en la oscuridad
hallaremos la paz.
Abraza nuestras diferencias
y los defectos desaparecerán.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada